Diario de un náufrago

Siento que lo perdí todo cuando encallé en esta tierra seca: la sonrisa, la paciencia, el poder aguantar la lluvia sin enfurruñarme. Mi madre está de baja por un pie torcido y eso es como decir que el universo se ha confabulado contra mí. Si no vuelve pronto al trabajo acabaremos saliendo en las noticias o me exiliaré lejos de aquí donde no puedan machacarme con sus lecciones sobre la vida y el amor. Me encantaría gritarles que ellos no son un ejemplo para mí, ni en cuestión de vida ni mucho menos en cuestión de amor. Haber sido unos buenos padres es su parte del contrato, pero no pueden decidir por mí. Y sino, que se lo hubieran pensado hace 21 años, cuando yo era un feto que aún podía ser eliminado de este mundo tumefacto.
 
¿Cómo pueden hablar de lo que no saben? ¿ y cómo puede ser que te quiera tanto si estás tan lejos? ayer hubiera estado llorando toda la noche. Sabía dónde exactamente dónde estabas. En qué calle. En qué bar. Oía las risas de Néstor y Yolanda de fondo. ¿Tú tienes una ligera idea de la rabia y la impotencia que sentía de no poder estar allí? no, tú nunca has sentido que te iba a estallar el corazón en mil pedazos. Tú y tu maldita templanza. Ó carallo…
 
Mis días se consumen en esta espantosa facultad, que nos haría un favor a todos si se derrumbase un día de estos. Cristi y Leti son mi mayor apoyo y compañía, navegan a la deriva igual que yo, esperando su tren, su oportunidad, o como prefieran llamarlo. Incluso hemos llegado a la deliciosa cotidianeidad de discutir por chorradas, soberanas chorradas que me hacen esbozar sonrisas amargas como las tilas que pide Cristi en el "Demoda". Hay quien dice que soy basta, yo me río y le enseño un pedazo de esta tierra seca que levanta un polvo del horror, ¿de dónde va a salir mi bastedad si no es de este árido paisaje que me rodea? "somos, como esos viejos árboles…" esa canción también hablaba de la tierra. Esto no tiene nada que ver con Galicia verde, húmeda y mullidita, señores y señoras…
 
 
A veces, más a menudo de lo que le gustaría a mi orgullo, pido prestadas palabras mentireiras para conciliar el sueño y poder empezar un nuevo día. Queridos míos, ya sabéis quiénes sois, esas rara avis nocturnas que siguen con los ojos abiertos como búhos a las dos de la mañana. Desde aquí ya no se oye el mar. He intentado engañarme, pero ni siquiera he encontrado una caracola. " Y en la cúspide del mar tus ojos, presidiéndolo todo, hasta el silencio…"
 
 
Cumpleaños feliz. "Nunca volverán
los infinitos días
de la infancia"
El señor Labordeta cumple 71 años y no podía dejar de dedicarle unas líneas. Yo también soy un náufrago, pero fue él quien escribió ese maravilloso libro de poemas cortos de los que os he dejado un poco en esta entrada. Espero que viva muchos años más para seguir enseñándome, y sino, no importa, porque su música y su poesía y su extraordinaria calidad humana sobrevivirán por muchos siglos, estoy segura.
 
 
"…Cúanta crecida soledad final entre mis manos
nunca como hoy
toda la voracidad del tiempo
en las ausencias…"
 
 
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2 respuestas a Diario de un náufrago

  1. Carlos dijo:

    Ya veo que de nuevo te instalas en tu terrible y cruda melancolía de la rutina, en tus tierras de oriente, querida. En fin, te compadezco por lo de tu madre, porque ciertamente es terrible tenerlos encima todo el dia, por lo menos a mi me pasa con los mios. Pablo tendra toda la templanza que tu quieras, pero estoy seguro de que tambien sufre, más que nada por que le conozco y se que es humano; aunque muchas veces la procesion se lleve por dentro. Y mira, al menos tienes a Cristi y a Leti (y seguro que alguno/a más, por muy mal que veas las cosas) para aguantar el chaparron hasta llegar a otro claro, donde vuelvas a ver tierra, aunque este lonxe do sol… Hasta entonces seguire al pie del cañon, como todos los que pasamos por aquí, para evitar que te sigas hundiendo. 1 besazo! Sigue nadando, aguanta a flote, que esa isla esta cada vez más cerca en el horizonte…
    Pero sucede también que, sin saber cómo ni cuándo, algo te eriza la piel y te rescata del naufragio.

  2. Saray dijo:

    Hola churriña!! Ya estoy por fin en casiña. He tenido una noche boba, sin hacer nada del otro mundo. Me he puesto a leer todas las entradas anteriores de tu blog, desde el principio de los tiempos, para ver desde cuando te sigo en tu camino. Sabes desde que dia? El 10 de septiembre. No se como ni porque, pero aqui aterrice, y ya ves, ahora eres una de las pocas personas que me entiende, que esta en la misma situacion que yo…y solo me queda decirte lo que te digo siempre, no te me derrumbes, tienes que aguantar, y lo sabes. Tarde o temprano la pesadilla terminara, y siempre te puedes "nutrir" del apoyo y cariño de tu gente, que aunque este lejos, te quiere muchisimo.
    Mañana te escribo el mail que te debo mi niña.
     
    Biquiños 

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